lunes, 19 de septiembre de 2011

Película recomendada: El cameraman (1928)

El cine de Keaton debería venderse en farmacias
 
Así de claro. Uno debería llegar a la farmacia y decir al farmacéutico: "Póngame una caja de Buster Keaton, 600 mg". No señores, no estoy loco ni bebido ni nada parecido. En esta asquerosa sociedad los problemas y las depresiones se curan a golpe de química. Millones de personas abusan de los antidepresivos para intentar superar algún mal trago o una situación triste. Por favor, déjense de tomar esas porquerias, yo les recomiendo algo mucho más sencillo y eficaz: una película de Buster Keaton. Con una buena dosis de cine de Keaton usted pasará un rato ameno y divertido, y si tiene algún tipo de depresión le aseguramos que ni siquiera se acordará de ella cuando finalice el film. AVISO: la ingesta masiva de películas de Keaton puede provocar efectos secundarios como dolor de diafragma o incontinencia urinaria.

Ahora en serio, la película es un no parar de situaciones divertidas. Escenas sublimes como la de las escaleras, la del vestuario, la de la piscina y sobre todo la extraordinaria secuencia en el barrio chino. El esquema del film es el típico de las películas de Keaton: un pobre hombre de gran corazón pero extremadamente torpe y con mala fortuna que se enamora de una chica a la cual deberá conquistar no sin antes rivalizar con el fanfarrón de turno. Entre tanto, golpes, caídas, porrazos, encontronazos con la ley... Si, es lo mismo de siempre, pero es que a Keaton le sale tan jodidamente bien que no necesita mucho más para hacer de un simple gag una obra de arte.

Hacen falta más Busters Keaton en este mundo, hombres sencillos, simples perdedores que gracias a sus payasadas pueden hacer felices a millones de personas tras casi 100 años. En el fondo Keaton era un auténtico privilegiado, porque amigos, pocos oficios me parecen más bonitos que el de hacer reir a la gente.

En fín, señoras y caballeros, déjense de prozac y otras guarrerías y prueben el "método Keaton", quedarán totalmente satisfechos (para más información consulte a su cinecéutico).

Y

jueves, 15 de septiembre de 2011

Las dos caras de la moneda: Bailando con lobos

En el artículo de hoy vamos a analizar, como ya hemos hecho en alguna otra ocasión, una película desde dos puntos de vista muy diferentes. En esta ocasión la película elegida es "Bailando con lobos", film dirigido y protagonizado por Kevin Costner en 1990. Pasemos sin más dilación a comentar brevemente nuestras opiniones sobre este film:


La cara, por J

El renacimiento del Western
Allá por 1990 el entonces solamente actor Kevin Costner se decidió a dirigir su primera película, Bailando con lobos; un western algo atípico, que para muchos (un servidor está entre esos muchos) sería considerado una de las grandes obras del género y el renacimiento del mismo.
La película, como ya bien he dicho, es algo atípica, ya que en vez de matar a indios a ton ni son; como en muchas otras del género (John Wayne es un especialista en eso); es más bien una bonita historia de amistad y un precioso canto al amor por todas las cosas bellas de la naturaleza. Bien podría haber sido un proyecto de Greenpeace, en donde tanto animales, como los supuestos enemigos son respetados como partes importantes de un todo, que es el conocimiento de uno mismo.
A la película le ayudan una magnífica banda sonora compuesta por John Barry, una interpretación y dirección excelentes a cargo de un Costner inspiradísimo y unos preciosos parajes naturales que deleitaran vuestras retinas.
Una gran obra, ganadora de 7 premios Oscar, de visión obligatoria para amantes de todo tipo de cine (aunque no os gusten los westerns)


La cruz, por Y

Buena película, falso western

No debería llamar exactamente a esta crítica como "la cruz", dado que el film de Costner me parece bastante bueno, pero hay algo que falla: no es un western puro. El género del oeste es uno de los que más me apasionan en el mundo del cine (ya os habreis dado cuenta), y creo que no es justo que "Bailando con lobos" se encasille en este género. Sinceramente me parece más una película de aventuras ambientado en el viejo oeste que un western en sí. Podemos comentar muchas cosas magníficas de esta película como su extraordinaria fotografía, su banda sonora exquisita, un Kevin Costner impecable... Porque como digo, me parece una fantástica película, pero no es un western.
Resumiendo, que no me parece mala película en absoluto, de hecho es una genial cinta de aventuras, pero no tolero que se tache a esta película de ser un western, porque no lo és. El western no renació gracias a esta película, no ha renacido nunca, hace décadas que está más que muerto. El único atisbo de esperanza lo puso el señor Eastwood dos años más tarde con "Sin perdón". Eso sí que es un western, y no este.


En fín, esas son nuestras opiniones. No muy alejadas en cuanto a la calidad de la película pero sí bastante distantes en cuanto al género. ¿Qué pensais vosotros? ¿De qué lado estais? Cualquier comentario será bienvenido con el fin de debatir un poco más acerca de esta película.
Un saludo, hasta la próxima.

J&Y

lunes, 5 de septiembre de 2011

Traductores de películas, ineptos como nadie

En el día de hoy vamos a ser un poco críticos (pero sin publicar ninguna crítica), y vamos a ser críticos con un raro espécimen de la fauna cinéfila, un depredador que no deja presa viva en esta jungla de celuloide. Efectivamente amigos, hablamos de los TRADUCTORES DE TÍTULOS.
Estos personajillos, cuyo tarea es únicamente traducir el título original de una película por su equivalente en castellano, han cometido algunas de las mayores atrocidades que se recuerdan en la historia del cine, y vamos a pasar a recordar algunos de estos ultrajes al cine y al lenguaje.
La primera que se nos viene a la cabeza es la película de 2004 Eternal Sunshine of the Spotless Mind, cuyo equivalente literal sería algo así como "Eterno resplandor de una mente inmaculada" (título que personalmente me parece bastante bonito). Pues aquí en España los señores traductores ridiculuzaron a esta fenomenal cinta de Michel Gondry con el horroroso título de ¡Olvídate de mi!, título más propio de una comedia pseudoromántica de Meg Ryan que de una comedia sumamente inteligente (que es lo que realmente és).
Otro caso claro es el de la extraordinaria cinta de terror de Jack Clayton The Innocents. Un título tan sencillo de traducir aquí llegó bajo el nombre de Suspense. En este caso no estamos ante un título sumamente feo, pero es díficil de comprender por qué los traductores optaron por ese y no por "Los inocentes".
El gran Martin Scorsese también se ha visto perjudicado por este tipo de monstruos. Su divertida comedia After hours quedó destrozada al llegar a España, pues los señores traductores decidieron fumarse unos cigarritos de la risa y traducirla como ¡Jo, que noche! Sencillamente lamentable.
Una de mis películas favoritas de siempre también sufrió las maldades de estas alimañas. Hablamos de la fantástica The Shawsshank Redemption, que se tradujo en España con el obvio título de Cadena perpetua. No es de los casos más desastrosos, pero también la incluimos en el saco.
Hay más directores grandes que han visto como sus películas llegaban a este país con títulos poco agraciados. Spielberg tuvo que ver como su Jaws ("Fauces" sería su título más aproximado) se convertía en Tiburón, o Leone como su Once upon a time in the west ("Érase una vez en el oeste", literalmente) en Hasta que llegó su hora.
Podríamos estar así horas, recordando miles y miles de títulos que se han traducido mal, porque desde luego si hay un empleo en el que sobran ineptos es en este, pero no podemos marcharnos sin recordar es el que probablemente es el título peor traducido de la historia del cine. Seguro que muchos los estais pensando, y efectivamente, sí, hablamos de la gran película de Roman Polanski Rosemary's Baby (su título literal sería "El bebé de Rosemary") que en nuestro país se tradujo como La semilla del diablo, título que, además de no tener nada que ver con el original, te destroza totalmente la película.

Y

viernes, 2 de septiembre de 2011

Película recomendada: Fanny y Alexander

Bien, a lo mejor ya he conseguido captar vuestra atención con el título de mi crítica. Eso es bueno. Pues en el día de hoy, día de verano, me decidí por fin a ver la película Fanny y Alexander del maestro Bergman.
Y si no la había visto antes no es porque dudase de su calidad, sino más bien por su larga duración, y porque el cine de Bergman es para verlo con ganas y con la mente bien despejada. A decir verdad, me esperaba un drama familiar, cargado de sentimientos, muchos personajes de diferentes formas de comportamientos y cargados de problemas. ¿Y qué es lo que me he encontrado? Pues todo eso, si, pero a la vez muchísimo más.
La película empieza tal y como me la esperaba, algo espesa, con pequeñas historias que se separaban de una trama principal que no acababa de empezar. Mi mente daba vueltas, ya que los niños que dan nombre al film apenas tenían relevancia. Es a partir de estar cumplida la primera hora de metraje cuando el film toma proporciones épicas de calidad. Ahora si es la historia de estos dos jóvenes y la historia de un obispo malvado, autoritario y dictador (acaso un hombre de Dios podría ser de otra forma). Cada vez andaba disfrutando más, con una historia que se había tornado con fuerza hacia el melodrama más puro y duro. Pensaba que así sería el resto del metraje, que ya no iba a cambiar más y me gustaba, me gustaba bastante. Pero lo mejor estaba por llegar, el surrealismo entró en escena y lo real se confunde con lo irreal y el mundo natural de las cosas está mezclado con otro mundo, el de los muertos, que atormenta al de los vivos, con pecados que deben ser pagados.
Solo el maestro Bergman es capaz de tal cosa. Pasar con tanta maestría, del drama de época, melodrama familiar a un sutil surrealismo intelectual que dejará trastocado a cualquier espectador medio. Obra maestra, sin duda.
J

lunes, 29 de agosto de 2011

Película recomendada: El extraño viaje (1964)

Esperpento en la España profunda

Llevaba tiempo detrás de esta película, la había visto en mi lista de recomendaciones y había leido varias veces su extraño argumento, pero nunca me había decidido a verla. Hoy, a las 23:59 del 15 de agosto de 2011 (aunque esta crítica se publicará el día 16 puesto que estoy oyendo precisamente las campanas dando las doce) me decidí a verla, y solo puedo decir que hacía bastante que no disfrutaba tanto con una película rodada en este país.

"El extraño viaje" no es, tal como puede dar a entender su título, una road movie ni un film de aventuras narrando una travesía. Para nada, este film del gran maestro Fernando Fernán-Gómez es un paseo a lo más oscuro y recóndito de la España profunda, de la cultura cañí. El director juega con diferentes géneros para moldear este guión redondo, desde el cine negro, pasando por el cine de terror, el de intriga, el drama, la comedia... "El extraño viaje" es un viaje (valga la redundancia) por los rincones más oscuros del cine, mostrando un fino terror, una aguda intriga, un humor negro como el betún, un drama desolador... Todo desemboca en un magnífico esperpento centrado en la España más profunda llegando a ser satírico por momentos. Lo he pasado como un enano viendo esta película, puesto que adoro el cine de suspense y en este film hay momentos de intrigas dignos del mejor cine de Hitchcock y también lo he pasado mal cuando ha habido momentos de más miedo (si, lo reconozco, he pegado algún sobresalto).

Cabe destacar entre otras muchas cosas el fenomenal reparto con unos geniales Carlos Larrañaga, Tota Alba y sobre todo por la pareja formada por Rafaela Aparicio y Jesús Franco, tan hilarante como escalofriante. También destacar la presencia de un guión exquisito y una dirección colosal. Hay que quitarse el sombrero una vez más ante el señor Fernán-Gómez, muy valiente al llevar a cabo este proyecto tan arriesgado, cuesta creer que pasara la censura de la época.

En resumidas cuentas, una película que no deben dejar escapar, una gozada, una maravillosa cinta que demuestra una vez más que en este país también hay y ha habido genios del celuloide (no muchos, pero los ha habido).

Y

jueves, 25 de agosto de 2011

Remakes que superan a los originales.


Hace ya algún tiempo publiqué un artículo en contra de los remakes innecesarios. Sigo totalmente en contra de esas copias que hacen los americanos de películas europeas, en donde no solo no aportan nada nuevo, si no es que copian plano a plano. Pero como todo en la vida, existen excepciones, y ahora os voy a poner algunos ejemplos de algunos de esos remakes que superan a su versión original. Espero que disfrutéis del articulo y de que os animéis cada vez a ver más y mejor cine. Y dejad algún comentario de vez en cuando.  

-El precio del poder Vs. Scarface

Scarface. Howard Hawks. 1932
El precio del poder. Brian De Palma. 1983
Género: Cine negro, cine de gánster.
Por poco pero gana la versión de Brian De Palma. Si ya la película de Howard Hawks era una obra maestra, De Palma la supero, y sobre todo gracias a una gran actuación de un Al Pacino, quizás en el mejor papel de su carrera.

Primera plana Vs. Luna nueva

Primera plana. Billy Wilder. 1974
Luna nueva. Howard Hawks. 1940
Género: Comedia romántica.
Solo Billy Wilder podía superar la gran obra del anteriormente mencionado Howard Hawks. Si este último era un gran director, el primero fue quizás el mejor de todos los tiempos, y en esta se marca su última gran obra maestra, con la pareja Lemmon, Matthau en plena forma.

Infiltrados Vs. Infernal Affairs

Infiltrados. Martin Scorsese. 2006
Infernal Affairs.  Lau wai keung. 2002
Género: Thriller.
A la entretenidísima película hongkonesa, el gran Martin Scorsese se saco un remake con mucho más calidad que el original. Por suerte para todos y a diferencia de las costumbres hollywoodienses este remake no es una copia del original, sino más bien una adaptación mucho más completa y compleja de lo que es la versión original del film.

Estos son los tres ejemplos más claros que he visto, en donde el remake supera al original y además aportan algo novedoso a la historia que cuentan. Hay algunos más, pero eso ya os lo dejo a vuestra elección el decidir cual remake merece o no la pena.

J

lunes, 22 de agosto de 2011

Grandes trilogías del cine: "La condición humana", de Masaki Kobayashi

Hoy vamos a analizar brevemente una de las trilogías más exquisitas y magníficas que se han rodado jamás: "La condición humana", del maestro nipón Masaki Kobayashi. La extensa obra se divide en tres títulos: "No hay amor más grande" (1959), "El camino a la eternidad" (1959) y "La plegaria del soldado" (1961).
Entre los tres títulos se suman unas 10 horas de metraje. Sin duda alguna un legado imprescindible para cualquier cinéfilo, una joya para los sentidos, una obra imprescindible dentro del cine bélico.



Las tres cintas nos narran la vida de Kaji, un pacifista que para no tener que alistarse en el ejercito japonés durante la 2ª Guerra Mundial decide aceptar un empleo de supervisor en un campamento minero de Manchuria. Ese es el pistoletazo de salida a esta gran trilogía en la que veremos la evolución de Kaji (interpretado a la perfección por el gran Tatsuya Nakadai) y de como finalmente tendrá que afrontar la guerra como un soldado más. El primer film nos narra las peripecias de Kaji y su prometida en el campo de mineros en el que ser hará un buen puñado de enemigos ya que él intentará que los internos tengan mejores condiciones de vida. La segunda película abarca la formación militar de Kaji y su partida hacia el gran conflicto. Finalmente, en la tecera parte veremos la lucha por la supervivencia de Kaji y sus hombres vagando por lugares inhóspitos.
Las tres películas cuentan con grandes medios técnicos como una fotografía impresionante, una narración exquisita, una gran banda sonora y sobre todo una férrea y genial dirección a cargo del gran maestro Masaki Kobayashi, sin duda uno de los grandes genios del cine asiático de todos los tiempos.
En definitiva, una obra que deben ustedes ver, da igual si les va el cine bélico o no, puesto que esta obra se podría considerar más bien antibélica. Una joya que no deben dejar pasar, porque estarán ustedes ante una trilogía irrepetible.

Y