martes, 18 de octubre de 2011

Charles Chaplin, sus 5 películas que no te puedes perder

Un día más vamos a destacar la filmografía de un gran clásico como hemos venido haciendo desde hace tiempo. Y hoy tenemos el gran honor de rendir un breve homenaje a la filmografía de uno de los mayores astros de la historia del cine, un auténtico genio irrepetible, hablamos del gran Charles Chaplin. Sin duda alguna Chaplin es uno de los más grandes realizadores y actores de todos los tiempos, no solo un grande de la comedia, uno de los pioneros del cine y un auténtico visionario. Pasemos a analizar sus 5 mejores películas sin más rodeos:



El chico (1921)

Un vagabundo, por diversos avatares del destino, encuentra a un niño recién nacido y decide actuar como padre y cuidarlo. A los cinco año aparece la verdadera madre, con la intención de recuperar a su hijo.

Mediometraje a medio camino entre la comedia y el drama. Chaplin interpreta a su inmortal Charlot en esta preciosa obra, una divertida pero por momentos amarga comedia en la que el pequeño Jackie Coogan hace un gran papel interpretando al pequeño.
Clásico imprescindible que no puede faltar en la filmoteca de un amante del cine.








Luces de la ciudad (1931)


El vagabundo Charlot se enamora de una violetera ciega. Empeñado en ayudarle, vivirá miles de aventuras con tal de que su amada pueda conseguir dinero para operarse.

Monumental comedia romántica, un auténtico prodigio del cine. Chaplin y Virginia Cherill están geniales en la interpretación. Es una película que no solo se ve, se siente. Probablemente una de las más hermosas películas y una de las mayores obras maestras de la historia del cine. Imprescindible.










Tiempos modernos (1936)

Un pobre obrero se vuelve loco debido al estrés que le produce el frenético trabajo en la fábrica. Al salir del hospital, ya recuperado, le pasarán infinidad de cosas...

Otra excelente comedia del gran maestro, en esta ocasión también explora un poco el drama social, pero ante todo es una comedia satírica sobre la modernidad. Una vez más Chaplin pone su puntito dramático para dar a esta obra maestra un toque único, un toque que solo el tenía.










El gran dictador (1940)

En el imaginario país de Tomania un barbero judío y su terrible dictador son idénticos. Un día ambos son confundidos con el otro y se crea una situación bastante curiosa...

Extraordinaria obra maestra de Chaplin que se arriesgó como nadie en esta monumental sátira de Hitler y el régimen nazi en plena Segunda Guerra Mundial. Aunque aborda un tema bastante negro la película es un no parar de situaciones cómicas en uno de los guiones más maduros e inteligentes que jamás Chaplin escribió. De obligada visión para cualquier ser humano.







Candilejas (1952)

 Un viejo payaso salva la vida a una joven bailarina que se iba a suicidar. Acto seguido se ocupa de ella y se convierte en su maestro, con el fin de enseñarle todo lo que sabe acerca del mundo del espectáculo.

La última gran obra maestra de Chaplin. A pesar de que el film cuenta con muchos momentos cómicos, la película es un drama absoluto (de los pocos de la filmografía de Chaplin), amargo y bonito a partes iguales. Chaplin y Claire Bloom están fantásticos como protagonistas en esta maravilla con la que Chaplin prácticamente se despidió del mundo del cine.








Pues eso es todo, las 5 mejores obras de Chaplin según nosotros. Nos ha dolido dejar fuera títulos míticos como "La quimera del oro", "Monsieur Verdoux", "El circo"... Pero como siempre decimos, solo hay sitio para cinco. Esperemos que hayan disfrutado del artículo y por su puesto que disfruten de uno de los mayores genios de la historia del cine, como lo era el gran Charles Chaplin.

Y







jueves, 13 de octubre de 2011

El balar de los borregos




Colas y más colas se formarán para ver Amanecer, la próxima película de la saga crepúsculo, y por suerte será la última, aunque por desgracia vendrá en dos partes. Otras películas menos conocidas, más independientes y de mayor calidad pasarán sin pena ni gloria por la cartelera, algunos de los pequeños estudios, responsables de esos films, tendrán que cerrar y algunos directores con talento tendrán que buscarse trabajo en la hostelería por ejemplo. ¿Y por qué pasa esto? ¿Cuál ha sido la cultura heredada de nuestros ancestros que nos convierten a la mayoría en espécimen más parecidos a borregos que a personas? Me gustaría pensar en el retraso cultural de cuarenta años de dictadura, pero siendo realista, el retraso es mental de miles de personas que bien pueden ser desconocidos, amigos o familiares. Si no, cómo explicar que siga existiendo una cadena como tele 5, la cadena más repelente y hueca del país, a la par con intereconomia. ¿Y qué decir de las modas? Niñas con anorexia, nuevas drogas, coches tunings y demás elementos que cualquier persona “molona” debe poseer. Pues señores, yo no “molo”, y me gusta no “molar”, y lo que más me gusta de todo es que ando rodeado de personas maravillosas que tampoco “molan”, y doy gracias a Billy Wilder por todo ello. Ustedes vayan a ver Crepúsculo en su coche tuneado y con sus ropas caras, que yo iré, como pille, a ver cualquier película independiente que me haga pensar y reflexionar sobre cuestiones fundamentales de la vida, ustedes sigan viendo su gran hermano, que mientras tanto yo tendré puesto la sexta 3, o estaré tomándome una cervecita mientras converso con cualquier persona interesante sobre cine, literatura o cualquier otro arte. Ustedes, borregos, sigan criando borreguitos, ya que mientras más seáis ustedes, más especiales nos sentiremos nosotros.

J

lunes, 10 de octubre de 2011

Ingmar Bergman, artesano del cine

Hoy vamos a hablar de un genio, un cineasta mayúsculo, uno de los mejores directores de toda la historia. Hoy hablaremos del gran Ingmar Bergman. No nos vamos a poner a analizar película por película la filmografía de este gran director obviamente porque son demasiados títulos y el artículo podría ser kilométrico. En cambio, vamos a analizar brevemente el estilo, las claves que han hecho grande a este director además de hablar de sus títulos más importantes.


El cine de Bergman es difícil de digerir pero fácil de resumir. Me explico: sus films no son precisamente ligeros, no son películas con las que pasar el rato, más bien son films para pensar, para reflexionar y para deleitarse con buen cine, pero no para usarlo como un mero entretenimiento. Y digo que es fácil de resumir básicamente porque Bergman está abonado a un solo género: el drama. En ese apartado el sueco no es muy versátil, sus dramas tienen varios matices que los hacen diferentes unos de otros (Bergman no hace siempre la misma película), pero no dejan de ser puros dramas. La variedad de temas que explora el sueco en sus películas tampoco es muy amplia. Bergman tiene una serie de temas de los que le gusta hablar en sus films: la religión, las relaciones familiares, la muerte, la crisis existencial, etc.


Hablando un poco de sus películas, personalmente creo que Bergman tiene tres obras maestras que sobresalen por encima del resto: Fresas salvajes, El séptimo sello y Persona. En "Fresas salvajes" Bergman explora la nostalgia de un anciano profesor durante un viaje junto a su nuera. Rodada en clave de road movie, Bergman construye un extraordinario relato con Victor Sjöström y Bibi Andersson como protagonistas. Personalmente es la película del director sueco que más me apasiona.
En "El séptimo sello" Bergman viaja hasta la edad media para narrar una fábula extraordinaria en la que un caballero recibe la visita de la muerte, a la que propone jugar una partida de ajedrez. Sin duda una de las obras capitales del cine mundial y de obligada visión, con Max Von Sydow encabezando un magistral reparto en este apasionante drama.
Por último en "Persona" el sueco nos muestra su lado más oscuro y atormentado, en un film con una trama sencilla en apariencia pero complicadísima de descifrar en el fondo: una enfermera intenta que una actriz que ha perdido el habla vuelva a hablar llevándola a una solitaria casa en la playa en la que ambas estarán solas. En esta ocasión Liv Ullmann y Bibi Andersson llevan el peso del escueto reparto con un mano a mano impresionante. Una de las películas más difíciles de Bergman pero también de las más enormes.


Además de estas tres, podemos encontrar auténticos tesoros en la filmografía del cineasta sueco. Desde dramas psicológicos (Cara a cara), pasando por dramas familiares (Secretos de un matrimonio, Gritos y susurros, Sonata de otoño, El silencio), de corte religioso (Los comulgantes, Fanny y Alexander, Como en un espejo) incluso con aroma a cuento o leyenda (El manantial de la doncella, La hora del lobo). En resumen, que no deben dejar pasar ustedes la oportunidad de deleitarse con el cine de este astro del cine.


Por último, hablaremos un poco del apartado técnico del cine bergmaniano. A nivel de planos y de fotografía es innegable que Bergman era un gran cineasta. Con planos muy fríos incluso austeros Bergman creaba auténtica belleza, un auténtico artista. A nivel de guión Bergman era un auténtico iluminado. Creaba los guiones de sus propias películas, y aunque a simple vista no tenían nada de especial sus guiones, siempre lograba sacarles el máximo jugo posible y convertirlos en verdaderas obras maestras. Por último si hablamos de música Bergman también era un tipo peculiar, pues sus películas en muchas ocasiones no solían contar con bandas sonoras originales, de hecho en el cine de Bergman la música juega un papel casi insignificante, pero incluso ahí Bergman demostraba ser un grande, pues utilizaba piezas de música de los más geniales maestros de música clásica como Mozart, Chopin, Bach...


En resumidas cuentas, no se puede negar que Ingmar Bergman era un auténtico genio, un hombre que supo hacer un cine totalmente diferente y que nadie a conseguido siquiera imitar (quizás solo nuestro querido Woody Allen en algunos de sus dramas). Por ello y por muchas más cosas, creemos que todo el que se precie debería echarle un vistazo a algunas de sus películas, si realmente le gusta el cine le gustará la obra del director sueco. Espero que hayan disfrutado con el artículo tanto como nosotros disfrutamos del cine de Bergman.

Y

viernes, 30 de septiembre de 2011

Película recomendada: El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011)

Lo de la película de Malick es algo contradictorio, a personas raras y extrañas como yo les encantará, a el resto le parecerá una autentica mierda. Nunca antes vi a tanta gente abandonar una sala de cine, mientras mis ojos brillaban con la belleza de las imágenes mostradas en pantalla, y mi mente daba vueltas y vueltas intentando poner todas las piezas del rompecabezas en orden y sacarle el mayor jugo posible a esta gran obra de un director único e irrepetible. Malick, ese tío raro, ¿existes realmente? O eres un producto de ese cosmos que nos dirige y manipula con un objetivo difícilmente descifrable. Adoro a Malick, y ustedes adoráis a Brad Pitt y esta vez, ignorantes ustedes, no supisteis donde os metisteis, ¿os esperabais algo así como Troya? No señores, esto es más profundo, más difícil, no apto para personas normales. Una autentica maravilla sólo apta para mentes inquietas.
spoiler:
Hasta los mismísimos de la gente que cuchichea en el cine, señores y señoras, el cine un lugar sagrado donde guardar silencio es imprescindible, un respeto por favor, si quereis hablar !iros a la puta peluquería!
 
J

martes, 27 de septiembre de 2011

Película recomendada: El tren (1964)

Por un puñado de cuadros

Magnífica, trepidante, emocionante y extraordinaria la película rodada en 1964 por John Frankenheimer. Una gozada de principio a fin, una fantástica aventura que no deben perderse ustedes por nada del mundo.

Así dicho parece uno de esos comentarios de críticos profesionales que aparecen debajo de la sinopsis, pero es que poco más se puede decir sobre esta excelente cinta. Un gran guión y una gran dirección son los pilares básicos de esta película, además de contar con un muy buen reparto encabezado por el gran Burt Lancaster. Una película que se mueve entre varios géneros: drama, aventura, thriller, suspense... El ritmo es genial, no decae en ningún momento hasta llegar a la última media hora que sin duda es lo mejor de toda la película.

Podría parecer una película más acerca de la 2ª Guerra Mundial, pero no es así, puesto que esta cinta nos propone además un debate moral: ¿qué es más importante, las vidas o el arte? La pregunta queda en el aire hasta llegar al final, que nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre ello en una última escena extraordinaria.

Resumiendo, una película con la que gozar pues es realmente entretenida y se pasa bastante rápida, pero además con la que pensar, en si a veces los grandes sacrificios, las grandes luchas tienen su justa recompensa. Disfruten de la película y juzguen ustedes mismos.

Y

viernes, 23 de septiembre de 2011

Película recomendada: La piel que habito (Pedro Almodovar, 2011)

Hoy vamos a repasar, en formato crítica, una de las películas más interesantes que ahora mismo están en la cartelera. La piel que habito, última película de Almodovar, que no ha estado exenta de polémica. Un film extraño, una rareza dentro de la filmografía del director manchego. Para algunos una obra maestra, para otros una autentica porquería, yo me declino más bien por lo primero. Sin mas dilación os dejo la critica.

Así es como me ha dejado La piel que habito, última película de Almodóvar y su film menos convencional; y eso que la filmografía de Almodóvar no se cataloga por ser convencional precisamente.
Aquí nos encontramos con un hibrido de thriller psicológico con drama obsesivo Almoriano; término que me acabo de inventar, pero que bien podría definir todas esas influencias personales que transmite el cine del director manchego.
Un guión enrevesado y confuso, con saltos en el tiempo y difícil relaciones entre personajes, a veces rozando lo absurdo, pero que se salva gracias a una dirección genial y a un impresionante trabajo de su elenco de actores. ¡Por fin una buena actuación de Antonio Banderas! Y sobre todo una impresionante Elena Anaya, nueva y atractiva chica Almodóvar.
A destacar también, como siempre, una más que conseguida banda sonora a cargo de siempre eficiente y genial Alberto Iglesias, que consigue mantenernos en tensión en todo momento y hace que no baje el ritmo argumental del film.
Y para terminar destacar el final, del cual no diré nada, pero que es un colofón perfecto para toda esa telaraña de sentimientos y complejidad que transmite esta gran película.
 
J

lunes, 19 de septiembre de 2011

Película recomendada: El cameraman (1928)

El cine de Keaton debería venderse en farmacias
 
Así de claro. Uno debería llegar a la farmacia y decir al farmacéutico: "Póngame una caja de Buster Keaton, 600 mg". No señores, no estoy loco ni bebido ni nada parecido. En esta asquerosa sociedad los problemas y las depresiones se curan a golpe de química. Millones de personas abusan de los antidepresivos para intentar superar algún mal trago o una situación triste. Por favor, déjense de tomar esas porquerias, yo les recomiendo algo mucho más sencillo y eficaz: una película de Buster Keaton. Con una buena dosis de cine de Keaton usted pasará un rato ameno y divertido, y si tiene algún tipo de depresión le aseguramos que ni siquiera se acordará de ella cuando finalice el film. AVISO: la ingesta masiva de películas de Keaton puede provocar efectos secundarios como dolor de diafragma o incontinencia urinaria.

Ahora en serio, la película es un no parar de situaciones divertidas. Escenas sublimes como la de las escaleras, la del vestuario, la de la piscina y sobre todo la extraordinaria secuencia en el barrio chino. El esquema del film es el típico de las películas de Keaton: un pobre hombre de gran corazón pero extremadamente torpe y con mala fortuna que se enamora de una chica a la cual deberá conquistar no sin antes rivalizar con el fanfarrón de turno. Entre tanto, golpes, caídas, porrazos, encontronazos con la ley... Si, es lo mismo de siempre, pero es que a Keaton le sale tan jodidamente bien que no necesita mucho más para hacer de un simple gag una obra de arte.

Hacen falta más Busters Keaton en este mundo, hombres sencillos, simples perdedores que gracias a sus payasadas pueden hacer felices a millones de personas tras casi 100 años. En el fondo Keaton era un auténtico privilegiado, porque amigos, pocos oficios me parecen más bonitos que el de hacer reir a la gente.

En fín, señoras y caballeros, déjense de prozac y otras guarrerías y prueben el "método Keaton", quedarán totalmente satisfechos (para más información consulte a su cinecéutico).

Y