domingo, 30 de enero de 2011

Película recomendada: Ni uno menos (Zhang Yimou, 1999)

Argumento:

Una niña de trece años, Wei Minzhi, que vive en un pueblo de las montañas, se ve obligada, por orden del alcalde, a sustituir durante un mes a su maestro. Éste le deja cada día un trozo de tiza y promete darle 10 yuan si consigue que ningún estudiante abandone la escuela. Sin embargo, el revoltoso Zhang Huike abandona la clase para ir a la ciudad en busca de trabajo, y la abnegada Minzhi tendrá que ingeniárselas para que regrese a la escuela.

Critica:

Zhang Yimou nos crea una historia que parece que nos sitúa hace muchos años ¿o quizás es de estos tiempos?. La película empieza en una pequeña aldea china en las montañas, en donde una niña tiene que dar clases a alumnos de casi su misma edad, hay nos da la sensación que nos vamos a encontrar la típica historia de maestra con alumnos conflictivos, y que al final se vuelven buenos, pero no, es mucho mas que eso, es la naturaleza de una joven que al parecer le venia el trabajo muy grande pero que hará de todo por no perder a ningún alumno pase lo que pase. La verdadera Pedagogía empieza cuando el alumno rebelde se va a la ciudad para trabajar y la chica utiliza a los demás alumnos para conseguir dinero y así comprar un billete de autobús para ir a buscarlo, traerlo de vuelta y que siga estudiando. Hay empieza el verdadero aprendizaje, ese aprendizaje que te da la vida en los momentos difíciles y que hace que lo que un día aprendisteis en el colegio lo tengas que poner en practica.
Lo cual hace preguntarme, en España en donde se les enseña a los niños a memorizar y a no pensar (vayase que se den cuenta de cosas que no deben, como que esto de democracia solo tiene el nombre) que sería de ellos en una situación parecida, en donde no saben ni calcular cuanto es dos por dos si no lo han memorizado previamente.
La película continua cuando la pequeña consigue llegar a la ciudad para encontrar a su alumno, hay te das cuenta que es los tiempos de hoy, que ciudades prosperas disfrazan la verdadera falta de medios con los que cuenta algunos pueblos, sea del país que sea, en donde el primer y el tercer mundo esta solamente a unas pocas horas de distancia.
La película es una muestra de lo importante que es la educación para los jóvenes, en sociedades que bien por falta de recursos económicos o bien por bombardeo publicitario, (en donde cada niño debe tener el último videojuego y todos deberíamos irnos al Caribe de vacaciones con Curro), muchos jóvenes abandonan el colegio, intituto o universidad por tener algo de dinero, sacrificando su educación (aunque sea algo dictatorial, que solo te enseñan los que a los gobiernos le interesan que tu sepan).
A nivel técnico nos encontramos con todo lo mejor de su director Zhang Yimou, planos absolutamente preciosos, (para un servidor el director chino es el mejor del mundo a nivel de planos), gran uso de la música, pero sobre todo un director de actores, en donde todo es creíble a pesar de la increíble historia que nos cuenta, en que cada plano rebosa belleza y nos muestra como se siente cada personaje. Al igual que en la otra obra maestra de Yimou "el camino a casa" una historia sencilla que en manos del director adecuado puede ser una gran obra maestra, muy recomendable.

J

miércoles, 26 de enero de 2011

Película recomendada: Cisne Negro (2010)

Cisnes que comen carroña
 
Darren Aronofsky es un director de futuro, de eso no hay duda. Me encantan sus películas, todas tienen algo especial que hace que este director se convirtiera en una de las mayores promesas del cine norteamericano contemporáneo. Pero creo que con "Black Swan" ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad.
"Black Swan" es, probablemente, la mejor película que ha rodado hasta ahora el director de Nueva York, y sin duda una de las grandes películas que nos dejó el pasado año 2010. No es una película para cualquiera, algunos la tacharán de ser una frivolidad pretenciosa, mientras que otros la llamarán obra maestra, como suele pasar. No se si llegará a ser una obra maestra, eso solo el tiempo lo dirá, pero si puedo afirmar que es una de las mejores películas que he visto últimamente.

Aronofsky disfraza sutilmente con el delicado y hermoso arte del ballet un brutal, tenebroso y esquizofrénico thriller psicológico en la que la bellísima Natalie Portman (una de mis debilidades) borda un papel tan controvertido como fabuloso.
El director nos presenta un relato sórdido y enfermizo narrado entre escenas surrealistas (deudoras del mejor cine de Lynch), situaciones repugnantes y la extraordinaria música de Chaikovski, que por momentos roza la perfección con una puesta en escena bestial.
El film es siniestro. Nos traslada al interior de la atormentada mente de una jóven que ve como la gente, el baile, las ambiciones y ella misma tratan de transformárla en un ser monstruoso.

Aronofsky nos regala un relato inteligente a la par que sórdido, lleno de fuerza y de sentimiento, pero también de horror y surrealismo. El director neoyorkino nos demuestra que se mueve como pez en el agua analizando la línea que separa el bien y el mal, el amor y el odio, la sonrisa y el llanto, la satisfacción y la náusea, el deber y el querer, en definitiva, entre el blanco y el negro...

No se la pierdan

Y

domingo, 23 de enero de 2011

El desempleo. Lloviendo piedras (Ken Loach, 1993)

El miércoles pasado me comunicaron que sería mi último mes en mi trabajo, un trabajo para mi temporal (que se alargo demasiado), para pasar la crisis, esta crisis inacabable, hecha de un túnel interminable en donde la lucecita se ve muy a lo lejos y parpadea demasiado. Hoy me alegro de no haberme metido en una hipoteca cuando tenía un buen trabajo, quizás no lo hice porque mis padres siempre me frenaron, "hijo que los tiempos cambian y cuando venga una crisis ¿como vas a salir adelante?", entonces la palabra crisis para mi era algo del pasado, que viví de pequeño sin apenas consecuencias. Hoy me alegro de haber ahorrado y de no tener a nadie a mi cargo, porque puedo ser libre por un tiempo, estar sin trabajar y no sentirme culpable. ¿Pero, y si no hubiese sido así?, ¿y si tuviese una boca que alimentar o una hipoteca que pagar?, estaría muy jodido.


En lloviendo piedras, película de Ken Loach, el director de cine social por excelencia, Bob hace todo lo posible porque su hija tenga un vestido nuevo para su primera comunión. Este hecho le sirve al director como pretexto para mostrarnos la desesperación por encontrar un trabajo, de que tu hija no pague las consecuencias de una crisis, creada por los gobiernos, en uno de los días mas importante de su vida. Ese traje de comunión se convierte en la metáfora de la película, no es que sea el traje lo mas importante, es que el traje representa la obsesión de un padre por no fallarle a su hija, y a la vez, no fallarse a si mismo como padre, ya que esta obligado a proporcionarle todo a su pequeña, aunque sean cosas banales y aunque apenas tengan para comer, a la mirada exterior se vea que en su casa no falta de nada, ya que desgraciadamente cuando conseguimos aparentar parece que los problemas son menos graves de lo que son.


Magnífica la escena en donde el padre anda contándole a su hija la última cena de Jesús y la niña le contesta que no quiere beber sangre, el padre le dice que no es sangre, que solo es vino, pero que representa la sangre de Jesús y la niña atónita no entiende nada. Yo aun de adulto sigo sin entender nada.

J

miércoles, 19 de enero de 2011

Grandes trilogías del cine: "Trilogía de los colores", de Krzysztof Kieślowski

Con esta nueva trilogía que vamos a analizar descubriremos una de las sagas mas brillantes de los últimos 20 años. Dirigidas por el polaco Krzysztof Kieślowski, los tres films se identifican con tres colores distintos: "Azul", "Blanco" y "Rojo", y exploran sentimientos bien distintos...

Kieślowski se inspira en los tres colores de la bandera francesa (azul, blanco y rojo) y en el lema del país (libertad, igualdad y fraternidad) para dar forma a esta excelente trilogía.
En las tres películas Kieślowski utiliza los respectivos colores para dar un toque visual único gracias a un singular cromatismo. Los tres films cuentan con una narración muy lírica y cuidada, además de contar con una perspectiva íntima y un genial uso de la música.
Pasemos pues a analizar dichas películas:

Tres colores: Azul (1993)

"Tras perder a su hija y su marido en un accidente, una mujer decide emprender una nueva vida. Un amigo de su marido intentará convencerla para que termine una obra musical que su marido dejó inacabada."

Drama íntimo y profundo en el que la francesa Juliette Binoche borda un extraordinario papel y que le valió el premio a la mejor actriz en el festival de Venecia. El film también se llevó el galardón de mejor película y mejor fotografía.
En esta primera entrega, Kieślowski analiza la libertad desde una perspectiva bastante personal, ya que la protagonista decide salir adelante viviendo su vida y no mirando atrás, siendo la dueña de su propia vida, en definitiva, siendo libre.






Tres colores: Blanco (1994)

"Un hombre con problemas de impotencia ve como su mujer decide acabar con su matrimonio. Desolado, vuelve a su Polonia natal para empezar de cero."

En esta ocasión Kieślowski decide entremezclar el drama íntimo con un toque de comedia, en el que repite la fórmula del impacto visual y una banda sonora excelente para narrar las peripecias de un singular personaje encarnado por Zbigniew Zamachowski.
En esta ocasión el director polaco aborda la igualdad desde una complicada perspectiva, dado que no la expresa de manera ordinaria mediante el lema "todos somos iguales", si no que la expresa de una manera sórdida y retorcida.






Tres colores: Rojo (1994)

"Una jóven modelo atropella accidentalmete a la perra de un juez jubilado cuya diversión favorita consiste en espiar a sus vecinos. Una extraña relación se creará entre ellos..."

Último film que dirigió Kieślowski, que falleció dos años más tarde. Irène Jacob y Jean-Louis Trintignant forman un extraordinario tándem interpretativo en la película más redonda y existosa de la trilogía. El film se lleva numerosos galardones como la Palma de Oro en Cannes.
En "Rojo", el director polaco aborda la fraternidad, creando una cinta en la cual los personajes, a pesar de no tener ningún tipo de nexo inicialmente, se van relacionando gracias a los diversos acontecimientos del film





En pocas palabras podríamos decir que esta trilogía de los colores de Krzysztof Kieślowski es un auténtico regalo para la vista y para los sentidos. Tres largometrajes profundos e ítimos de una belleza incalculable fue la herencia que nos dejó el brillante cineasta polaco. Por ello recomendamos, como siempre, la visualización de tan preciadas cintas. Encontrarán tres grandes películas, se lo aseguramos.

Y


domingo, 16 de enero de 2011

Mi opinión sobre los remakes

Siento decirlo así, pero estoy hasta los mismísimos de los remakes americanos de películas de otros países, si algo ya esta hecho, porque diablos tienen que coger y hacerla de nuevo, exactamente igual que el original, plano por plano, dialogo por dialogo, con actores y actrices mas guap@s, que hacen que los cines de medio mundo se llenen con emoción para ver una copia chapucera, con mucho mas presupuesto, de normalmente buenas películas europeas o de cine clásico.
Otra cosa que detesto es a los listillos, sí lo siento es que hay muchos de esos y me mosquea que se hagan expertos de un cine comercial, que es una absurda copia de otro cine mas autentico y que por supuesto ellos no han visto, te dicen:
-Yo es que cine europeo no veo, y si no esta doblado mucho menos -o si no -es que el cine en blanco y negro no me gusta.
-¿Perdona realmente te gusta el cine, o simplemente te gusta comer palomitas?- entonces te miran con cara de menosprecio y te dicen.
-Estamos en el siglo 21, como para ver película en blanco y negro.
Puaafff (sin nada más que añadir)

Para mi un remake es una forma de robarte sutilmente el dinero y de que te demuestren que la industria de Hollywood piensan que el público es subnormal.
Bien, que viendo los datos de taquilla de la copia en comparación con la original, esta claro que llevan razón y no es por insultar, pero es que unos hacen el trabajo de verdad y ganan una mierda y otros aprovechándose de ese trabajo son millonarios. En fin, como todo en esta vida, por desgracia.

J

jueves, 13 de enero de 2011

Woody Allen, sus 5 películas que no te puedes perder

Hablar de Woody Allen es hablar de una de las leyendas vivas del séptimo arte, de un director, actor y guionista irrepetible, detestado por muchos, pero amado por otros tantos (entre los que me incluyo) y que desde luego, no deja indiferente a nadie.
Me hubiese gustado hacer, al igual que hice con David Lynch un homenaje hacia su persona repasando brevemente su filmografía, pero contando con que el pequeño genio de Brooklyn ha rodado cerca de 40 películas, el artículo sería interminable.
Así pues decidimos mi compañero y yo reducir la lista a sólo las 5 mejores películas del director (según mi criterio), lo cual es una tarea bastante complicada, pues con una filmografía tan extensa resulta casi imposible elegir solo 5 films. Aún así, hemos seguido adelante y hemos hecho una breve selección de 5 cintas que pasaremos a analizar en seguida.


Annie Hall (1977)

"Un neurótico humorista de Nueva York reflexiona sobre la vida y las relaciones personales que ha tenido con especial atención a su última novia, Annie Hall",

Probablemente la película más conocida, exitosa y representativa del estilo Allen. "Annie Hall" es una comedia romántica muy original y personal, mil veces imitada pero nunca superada.

Allen rompe con el molde de la típica comedia romántica cambiando a los dos enamorados felices por dos personajes tan complicados como extravagantes interpretados por el propio Allen y la maravillosa Diane Keaton.
La cinta ganó 4 premios Óscar: mejor película, mejor director, mejor actriz y mejor guión.




Manhattan (1979)

"Un guionista de gags televisivos, tras varios fracasos matrimoniales, mantiene una relación con una jóven estudiante. Inesperadamente se enamora de la amante de su mejor amigo. Además su última esposa, que se ha vuelto lesbiana, se propone publicar un libro sobre la vida sexual que llevaba con su ex-marido."

Tras este singular argumento se esconde una de las mayores obras maestras de la filmografía de Woody Allen, que vuelve a compartir protagonismo con Diane Keaton y con Meryl Streep y Mariel Hemingway completando un reparto estelar.
Para muchos, la mejor película que jamás ha rodado el director neoyorkino, que nos muestra en este film la ciudad de Nueva York como un personaje más en la cinta, acompañado de una fotografía y una banda sonora colosales.



La rosa púrpura del Cairo (1985)

"Durante la Gran Depresión, una camarera trabajadora infelizmente casada acude al cine para evadirse de la realidad que vive. Un día mientras asiste a la proyección de su film favorito, el personaje protagonista sale de la pantalla decidido a tener un romance con ella."

Brillante comedia romántica con Mia Farrow y Jeff Daniels en los papeles principales, en la que Allen mezcla de manera magistral la comedia, el romance y la fantasía dando pie a una de sus mejores cintas.
El director nacido en Brooklyn nos deleita una vez más con una película tan divertida como encantadora que además nos muestra de manera muy inteligente las miserias y esperanzas de la sociedad americana de los años 30.





Misterioso asesinato en Manhattan (1993)

"Un peculiar matrimonio tiene la sospecha de que su anciano vecino ha asesinado a su propia mujer. Con la ayuda de dos amigos intentarán investigar el supuesto crimen."

Tras varios años rodando dramas de carácter íntimo, Allen rescata un poco de esa esencia que lo hizo famosos a principios de los 70 con una desternillante comedia al estilo de sus primeros films pero con un toque más cuidado e inteligente.
Junto a Woody Allen destaca en el reparto la presencia de Diane Keaton (que no colaboraba con Allen desde "Manhattan"), Alan Alda y Anjelica huston.
Una de las comedias más divertidas, ácidas e inteligentes de Allen y una de las mejores para iniciarse en la filmografía de este gran director.



Match Point (2005)

"Un jóven tenista retirado logra introducirse en una rica familia londinense ganándose la amistad de el hijo de la familia y posteriormente entablando una relación con la hija. Todo cambia cuando conoce a la novia de su cuñado..."

Allen da un giro total a toda su filmografía narrando este intenso y magnífico drama con toques de thriller. Abandona su amada Nueva York para rodar en Londres una película con un argumento tan tenebroso como extraordinario.

Scarlett Johansson y Jonathan Rhys-Meyers son los principales protagonista de esta cinta que, al igual que en "Delitos y faltas" (1989), el director profundiza en la venganza y la culpa de manera brillante.





Una selección arriesgada de cinco títulos indispensables en la filmografía del gran Woody Allen es el resultado de este artículo que espero disfruten leyendo al igual que he disfrutado yo redactándolo.
Me duele muchísimo dejarme fuera películas tan memorables y extraordinarias como "Hannah y sus hermanas", "Balas sobre Broadway", "Zelig", "Delitos y faltas", "Desmontando a Harry", "Días de radio", "Broadway Danny Rose"... Pero naturalmente no todas pueden estar entre las 5 que, a mi juicio, son las mejores películas de Woody Allen.
Sólo nos queda recomendar que vean estas películas y cómo no que indaguen en la extensa y maravillosa filmografía del director neoyorkino. No se arrepentirán.

Y

domingo, 9 de enero de 2011

Película recomendada: El padrino

Hoy no voy a poner una critica mía, sí, voy a romper una norma que tenemos, voy a poner algo escrito por una tercera persona sobre la película el padrino (probablemente una de las mejores películas de la historia del cine). Esta película se merece algo tan grande como lo que escribió un usuario de filmaffinity apodado Lupo, yo no lo conozco de nada, pero quiero agradecer sus lineas y su amor por el cine, que aquí en este blog también compartimos.

Aquí os dejo con su critica de el padrino.

J


Cuando mis padres enfermaron inesperadamente y sin remedio, les llevaba películas con que atenuar la angustiosa inminencia del fin.
Ambos eran cinéfilos. De jóvenes iban a cineclubs, leían revistas extranjeras, tenían libros en francés (la lengua intelectual entonces) sobre el cine de vanguardia. De modo habitual, veían películas y las comentaban entre sí, una y otra vez.

Dadas las circunstancias, mi padre prefería ahora comedias ligeras, con golpes humorísticos. Woody Allen era lo indicado. Y el aceptable entretenimiento que hay en “Una terapia peligrosa”, “Atrapado en el tiempo”, y películas así.

Cuando mi padre ya no estaba, a mi madre le importaba menos el género que la calidad. Al empezar la cinta, se incorporaba y se ponía las gafas. Al terminar, comentaba con entusiasmo algún detalle.
Vimos películas de puro disfrute, del estilo de “Barry Lyndon” o “La edad de la inocencia”…

Pero llegó el día en que ya no sabía yo qué películas llevar. Recorrí tiendas y videotecas. En Internet consulté docenas de páginas, hasta encontrar una muy completa. Incluía fichas, comentarios, herramientas de búsqueda… Una enciclopedia cinéfila viva, donde iba identificando los films oportunos. Pasaron días y semanas mientras revisábamos Hawks, raras de Hitchcock, y “La escapada”, y sueltas de Truffaut, Chabrol, N. Ray…

Ya se estaba apagando mi madre, y me pidió ver “El Padrino” una vez más. Las tres. A lo largo de su vida había visto miles de películas, y ahora deseaba ver “El Padrino”.
Es la mejor, me dijo. En ella está todo. Es Shakespeare hoy. Las pasiones de los personajes son las de la humanidad… los grupos humanos, las familias, luchando por la vida… Y el ritmo es el de las generaciones… Los actores nunca estuvieron mejor en su carrera… El director, parece mentira con qué arte aprovecha la novela, que es pobretona…
Entre miles de películas, mi madre la escogió para que fuese la última, la que se llevase de este mundo en la retina.

Después, mis padres no estaban. La cinefilia ya no era cosa de ellos, ni de mi compadre Juan Carlos (que en alguna región del cosmos estará viendo por enésima vez “Casablanca” y comentando que el flic Rains ha estado mejor que otros días, o lo bien que esa tarde ha aplastado a la mosca el gordo del fez), ni tampoco de los colegas que organizaban maratones de fin de semana para ver, en pisos universitarios, entre humaredas, ciclos de cine negro, o sueco, o lo que se terciara con tal de devorar películas, y luego parlotear sobre ellas hasta gastar la faringe.
La cinefilia, hasta entonces cosa de otros, pasó a ser también cosa mía.